El uso del calzado laboral debe evitar traumatismos directos en el pie y la unidad ungueal y otros riesgos, tanto químicos como biológicos y ambientales. También es un factor desencadenante en la producción de la patología podológica.
Muchos de estos males pueden evitarse mediante la ELECCIÓN DE UNA CALZADO ADECUADO, PLANTILLAS PODOLÓGICAS Y FISIOTERAPIA, incluso combinando con MEDIAS DE COMPRESIÓN
El calzado no debe oprimir el pie y adaptarse a sus movimientos proporcionando protección. Una buena plantilla puede aumentar el confort del calzado y puede ser sustituida en caso de necesidad por otra dolencia concreta.
Los podólogos podemos producir un importante aumento cualitativo y cuantitativo en la eficacia y eficiencia de los trabajadores.